lunes, julio 09, 2007

LA RELACION PADRES E HIJOS DURANTE LOS PRIMEROS AÑOS


UNESR-FIEC
T.S.U: Migdalia Lugo de Navas
Participante: Lic. En Administración Mención Informática
Facilitadota: Criseida Ortuño


Antes de que sus deditos apretaran los tuyos había iniciado una relación de por vida entre ustedes. Cuando sus ojos siguieron tu voz sólo se confirmó que durante mucho tiempo serías tú quien guiaría su vida. Por esto, desde la concepción del bebé existe una conexión ininterrumpida entre padres e hijos, pero no es solamente biológica, sino también emocional. Químicamente todas las emociones de la madre son percibidas por el bebé mientras crece, así que desde el inicio de la gestación, aún sin estar consciente de ello, ha arrancado el proceso de crianza, el cual se intensifica o atenúa a lo largo de la vida, pero nunca culmina. Es durante este proceso donde la preparación de los padres juega un papel determinante para los niños. La labor del adulto es integrar a la sociedad a una personita nueva que no posee siquiera suficiente afinidad sensitiva para percibir claramente el mundo que lo rodea, de esta forma está guiado constantemente por los conocimientos de sus progenitores. Es aquí cuando se da el proceso de construcción del lazo padre-hijo, el cual es más que un reforzamiento de los lazos físicos naturales, sino que se transforma en una relación interpersonal más a crear y alimentar constantemente. El proceso de enseñanza incluye más que colaborar con el desarrollo de las habilidades psicomotoras, además de esto los padres establecen los patrones emocionales permitidos o no. Este es uno de los puntos más importantes de la formación de las personas, si los padres son poco amorosos con los hijos, éstos serán poco amorosos también y la forma en que se relacionen con sus padres será patrón para sus relaciones con los demás. A este respecto, se han desarrollado distintos programas que procuran concienciar a los padres a cerca de su rol como moderadores de la emocionalidad.

Es la psicología humanista de la mano con la psicopedagogía quienes se encargan de sustentar teóricamente las actividades de convivencia entre padres e hijos. Existen numerosas iniciativas, tales como masajear a los bebés para acostumbrarlos al contacto humano y además estimular sus músculos; recompensarlos con demostraciones físicas de afecto cuando logran alguna meta; invitarlos a colaborar con los trabajos de los padres; compartir momentos individualmente con cada uno de los hijos; entre otras actividades, que procuran reforzar los lazos comunicativos entre padres e hijos. Durante este tiempo compartido también es importante analizar que es lo que se le dice a los pequeños y por qué. El asesoramiento psicológico promueve que no se repriman las demostraciones de cariño de los niños, ni que se le inculquen sentimientos negativos en contra de otras personas. En cuanto a la relación padre-hijo, tiene que estar permanentemente abierto un canal comunicativo donde los padres sean pacientes ante las explicaciones imaginativas de los niños y procuren siempre explicarles lo que ocurre a su alrededor en términos que estos comprendan, omitiendo salidas rápidas como un “eso es cosa de grandes”.Esta primera relación interpersonal es determinante y fundamental para todos, así que los padres tienen que estar conscientes de que están a cargo de modelar en gran medida las actitudes de un nuevo ser humano que eventualmente reproducirá lo que ha aprendido no sólo en su relación con el resto de la sociedad, sino también con las mismas personas que lo educaron.

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